20/2/15

TRIMATERNIDAD

N aun no tiene 4 meses y ha traído a esta familia más cambios que sus dos hermanos juntos.

Con N en la barriga y convirtiéndonos en familia numerosa, nos tocaba cambiar de piso y coche. Pero también ha traído cambios en maneras de actuar, de sentir, de pensar...

N ha tenido muchos más bracitos en este tiempo que los mellizos juntos en el doble, creo. ¿Por qué? Pues supongo que porqué mientras estamos solos tengo todo el tiempo para dedicarselo en exclusiva. Con los mellizos debía repartirme  además cogerlos a la vez era complicadillo.

Me cuesta más oirle llorar... O mejor dicho dejar que llore sin "atenderle". No es que a sus hermanos no les hiciese caso, sino que muchas veces uno debía esperar mientras atendía al otro. Aunque no dejaba de hablarle al que lloraba para que de alguna manera no se sintiese abandonado y supiera que me tenía ahí.

Con los mellizos apenas colechamos. Con N he compartido muchas horas de sueño en el sofá. Sí, en el sofá. Cuando me levanto a darle pecho por la noche, salimos al comedor para que no se despierten sus hermanos y muchas veces me vence el sueño y nos quedamos dormidos allí.

Con los mellis casi me aterraba la idea del BLW. Con N creo que lo practicaremos y mucho. Sentándolo a la mesa con sus hermanos dudo que quiera comerse un puré si vé más apetitoso el plato de ellos o con qué ganas come X.

A N lo porteo casi a diario. A los mellizos no podía portearlos a la vez, y en cambio ahora me va de lujo para tener las manos libres y atender a todos.

La llegada de N también ha hecho tambalear, y mucho, mi estabilidad emocional.

Con a y X lo tenía todo bajo control. Eran dos, pero iban a la par; tenían la misma evolución, mismas necesidades. Ahora, en cambio, son tres a diferentes ritmos, necesidades distintas, carácter diverso, y además, los mayores en plena rebeldía de los llamados terribles dos años.

Después de una racha emocionalmente complicada, vuelvo a ser YO. Vuelvo a ser tranquila, pausada, sensata y cabal.

He dejado atrás las lloreras constantes y vuelvo a disfrutar de lo que me rodea, aunque a veces la trimaternidad traiga consigo caos y momentos desquiciantes.

Ya sólo me falta volver a encontrar la Diosa que llevo dentro para, como diría @Peineta, tener ganas de cortar leña.

2 comentarios:

  1. Me alegra saber que vuelves a ser tu!! la trimaternidad es dura pero podemos con ella y la disfrutamos día a día..
    Besos

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    1. Gracias guapísima!! Con el apoyo de la twintribu y la tribu 2.0 se lleva todo mejor :-*

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