5/6/15

La primera ecografía

Antes de nada, NO, no estoy embarazada. 

El embarazo recién anunciado de un compañero, o mejor dicho de su mujer, me ha hecho recordar el montón de emociones, sensaciones, sentimientos que te embargan en la primera ecografía de tu embarazo.

En nuestro caso, la primera ecografía del embarazo de los mellis podría decir que fue el 22 de diciembre de 2011, cuando me hicieron la implantación de dos embriones que yo llamaba mis frigobebés y que ahora son A y X. Pero esa no cuenta, aun no eran ni blastocitos cuando los vimos.

Recuerdo que la beta me la hice el 3 de enero de 2012, y con el resultado ya estaba claro que los dos frigobebés se habían quedado conmigo, pero faltaba verlo y comprobar que todo iba bien.

Una semana después tuvimos la primera ecografía. Una ecografía precoz que llaman porque solo estaba de 5 semanas.

Apenas se veían los dos saquitos embrionarios y en su interior eran más grandes los sacos vitelinos que aquellos puntos minúsculos que eran mis bebés.

Confirmado, eran dos. La ginecóloga fue moviendo el ecógrafo y conseguimos oír ambos latidos.

Ahí estaban, sonando como un redoble de tambores.

No lloré, pero me embargó un sentimiento de felicidad absoluta. Nos había costado mucho mucho lograr ese embarazo, y el hecho de que esos dos corazoncitos minúsculos latiesen así no nos asustó lo más mínimo, sino que nos trajo una felicidad que no conocíamos hasta ese momento.

Esos latidos desbocados nos trajeron la energía y fuerza necesarias para superar los baches que vendrían después.

En parte, creo que esa energía y fuerza fue la que nos haría decidir seguir adelante con el embarazo de N.

Éste llegó sin querer, con lo que yo llamo una alineación caprichosa de los astros...

La primera ecografía del embarazo de N llegó con mucho miedo y sentimientos encontrados. El resultado del test de embarazo me había hecho llorar pero no de alegría, sino de miedo y agobio.

¿Qué ha pasado? ¿Qué hacemos? ¿Dónde nos estamos metiendo? ¿Y si son dos otra vez? ¿Seremos capaces de sacar adelante una familia numerosa?

Antes de entrar a la consulta de la ginecóloga me acordé mucho de mi tía. Ella es madre de 1+2 y recuerdo como la oí llorar mientras le contaba a mi abuela que estaba embarazada de mellizos. No se sentía capaz de poder criar a tres niños y por eso lloraba, pero mi abuela le dijo que no estaban solos en eso.

A mí me pasaba un poco lo mismo...

Entramos a la consulta de la gine y después de rellenar el historial pasamos a la ecografía. Casi me daba miedo mirar y mi pregunta, o mejor dicho mi imperativo, fue: dime que solo hay uno.

Estaba hecha un lío, agobiadísima, pero sé que me alegré de oír como latía ese pequeño corazón.

La doctora al vernos así nos preguntó si queríamos interrumpir el embarazo. La verdad es que no nos lo habíamos planteado porque pensábamos que la ley Gallardón ya estaba en vigor y no se podía, pero apareció la posibilidad de abortar.

Nunca habíamos descartado un tercer hijo, pero no tan seguido y la palabra aborto se presentó bastantes veces en nuestras conversaciones de los días siguientes...

Yo lo descarté rápido. Nos había costado tanto tener a los mellis que ese nuevo bebé para mí era casi un milagro.

El papi dudó más y pasamos una semana muy difícil llena de llantos y sentimientos encontrados... Pero le habíamos visto, habíamos oído su corazón y ya no podíamos dejarle ir.

De esas ecografías y esos sentimientos nace el orgullo que siento al ver la relación que tienen entre los tres hermanos y que os contaba aquí.

Ese momento de ¿cómo nos lo vamos a montar?, ahora que ya empezamos a hacer muchas cosas con los mellis ¿volveremos a medio recluirnos?, ¿cómo lo llevarán A y X? lo hemos superado con éxito.

Com dice mi amiga Mariló de la Twin Tribu, dos atan y tres desatan.

Hasta aquí un post muy sincero, lleno de sentimientos, recuerdos y alguna lágrima sobre el papel y teclado...

4 comentarios:

  1. ahora ya conozco un poco más tu historia. no creas que no me he preguntado veces como se pueden criar tres criaturas que se llevan tan poquito... no sabía que los primero vinieron así, ni el tercero, nada! como sabes no te he hecho ninguna pregunta porque creo que es algo personal. Un besazo madre valiente! En mi familia había numeros de gemelos por parte abuelos tanto de maromen, como mía... y al final nada... dos tías de mi maromen fueron 1+2.. así que yo temía por 2, muucho!!! besos!

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    1. Si te digo que gente que no conocía de nada me paraba por la calle para preguntarme en que clínica me había hecho el tratamiento, ¿qué te parece?
      Y criar dos es fácil ;)

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  2. La primera ecografía siempre hace mucha ilusión, poder verlos y escuchar sus corazones te hace dar cuenta de que están ahí creciendo.
    No conocía la historia de tus peques. Nosotros ahora queremos ampliar la familia y una de las cosas que te hacen tener miedo es pensar pasar a ser familia numerosa de golpe. Supongo que como todo debe dar respeto pero si quieres ser madre/padre acaba pesando más una balanza que otra.
    Y ahora tienes unos peques preciosos para disfrutarlos.

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    1. No hay nada que nos acabe dando más alegría que nuestro peques.
      Espero que os decidáis pronto a ampliar la familia.
      Un beso

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