8/6/15

¿Qué edad tienes? ¿No eres muy joven?

¿Cuántas veces me habrán hecho esas preguntas? Pues no las he contado... Pero seguro que si me hubiesen dado 1€ por cada una, para un fin de semana de hotel me daba seguro.

Hoy traigo un anecdotario. Como os digo esto me ha pasado muchísimas veces, pero voy a relataros las más "divertidas".

Y me diréis que esto de que te vean más joven no es malo, pero qué queréis que os diga, cuando te pasa de manera reiterada y en situaciones como las que os explicaré no hace gracia. Igual cuando llegue a los 40 me la empieza a hacer, pero hasta el momento ni pizca, la verdad.

El anecdotario podría empezar con la pregunta ¿este año te toca hacer la comunión, no?

Educación ante todo y mi respuesta fue un simple No, ya la hice, aunque por mi cabeza la respuesta que pasaba era No, pero ostia se ganaba usted una bien rápido, que tengo 16 años y hace 7 que hice la comunión.

Cuando cumples 18 años y te piden el DNI en todos sitios, pub e incluso bares normales incluidos, no hace ilusión precisamente. Soy abstemia declarada y cuando salgo solo bebo cocacola, así que ¿para qué narices me pides el DNI si no quiero consumir alcohol? Según el del bar por si bebía de las copas de mis amigos, según yo porque toca cachondearse de alguien.

La más gorda que me ha pasado de este estilo fue en un local del puerto de Tarragona, donde el portero me acusó de llevar un DNI falso... No me lo podía creer y me ofrecí a enseñarle el carnet universitario o el de conducir, que tenía 21 años, llevaba yo el coche y el portero me había visto aparcando.

Otra anécdota histórica fue en el gimnasio.

Tenía 22 años, aun no trabajaba e iba a la universidad por la tarde, con lo que me propuse ir al gimnasio dos mañanas.

Después de hacer unos largos en la piscina me fui a la zona de spa en la que a esas hora no había nadie más que yo. Al nada de meterme viene el socorrista (guapete, todo hay que decirlo) y muy amablemente me dice que lo siente pero que debo salir porque la normativa del gimnasio dice que a la zona de spa solo pueden acceder los mayores de 16.

No me lo podía creer y mi cara de mala leche iba en aumento. Sin decirle mi edad le respondí que no pensaba salir, le dije mi nombre y le pedí que llamase a administración para preguntarles mi edad.

Ese día el chaval se disculpó mil veces, después siempre venía a saludarme y a hacerme un poco la pelota. Pero lo peor fue un día que me lo encontré en una discoteca y su intento para ligar conmigo fue decirme Ahora que sé tu edad puedo ligar contigo porque echarte un polvo no es delito.

No iba borracho, y se libró por poco de que no le tirase el vaso de cocacola a la cabeza.

La siguiente anécdota sonada llegó cuando el embarazo de los mellizos ya se hacía notar. Iba en el ferrocarril de pie, al lado de los "asientos reservados para personas que merecen una especial atención", que estaban ocupados por unas señora pijas de cincuenta-y-tantos que primero cuchichearon y luego soltaron en voz alta para que lo oyese: estas adolescentes de hoy en día que no saben cerrar las piernas (cita textual).

Por respeto a la educación que han sabido darme mis padres, y que a ellas les faltó, no les respondí, pero ganas no me faltaron.

Ya con los mellis de tres meses o así, paseándolos, una señora me paró para decirme que era una canguro muy valiente por ocuparme de dos bebés tan pequeños y que pobre madre que seguro que había tenido que volver a trabajar pronto para mantenerles.

No me esforcé en sacarla del error. Le sonreí y seguí paseando.

Y la última fue cuando fui a mi antiguo colegio, y futuro cole de mis hijos, apenas hace dos meses a ver las listas baremadas de la pre-inscripción, y mi tutora de primero de bachillerato me preguntó si iba a darle clases particulares como voluntaria a algún niño.

Se quedó a cuadros al decirle que no, que eso lo hice siendo alumna suya hace ya 14 años, y que ahora iba a ver si mis hijos, dos de los tres, tenían plaza en el cole para el próximo curso.

Hasta aquí el anecdotario acontecido hasta estos mis 31 añitos. A ver que me depara el futuro.

¿Cuál os ha gustado más?