14/7/15

Carta a la maestra de mis hijos

Querida M,

No sé si algún día leerás estas palabras,  pero necesito escribirlas.

Mañana A y X acaban su primera etapa escolar. El primer ciclo de educación infantil llega a su fin, y solo volverán a la guarde de visita para recoger algún día a su hermano.

Recuerdo el día de la primera reunión que hicimos contigo y con L, el día que descubrimos que tú serías la Educadora de nuestros hijos, donde lo primero que propusiste fue que nos sentásemos en círculo, le diste a una madre un ovillo de trapillo y propusiste que nos fuésemos presentando uno a uno y pasándonos el hilo. Al acabar las presentaciones el centro del círculo era una red, y nos demostraste que todos formábamos parte de ella, de manera que entre todos formaríamos la red que sostendría a nuestros hijos, y que les ayudaría a crecer. Todos formábamos la Escuela.

En la entrevista personal, cuando te presentamos a nuestros hijos y viste cómo actuamos con ellos no dudaste en unirte y sentarte en el suelo. Y no solo eso, nos demostraste que te encantaba esa manera de hacer y que lo ideal es estar a su altura. Nos reforzaste en esto y nos animaste a seguir haciéndolo.

El día a día nos ha demostrado que eres la mejor maestra que podrían haber tenido nuestros hijos, y la mejor asesora en este viaje que podríamos tener nosotros.

Gracias a ti, la adaptación fue muy bien y nosotros nos quedamos muy tranquilos al saber que los dejábamos en buenas manos.

Pasar, mínimo, media hora cada día hablando contigo (y algunas tardes enteras), y que los peques hayan visto nuestra buena relación hace que aun estén mejor contigo. Se desviven por ti, ver los besos y abrazos que te dan en cualquier momento del día a mí me dibujan una sonrisa.

Siempre hemos podido contar contigo para que nos ayudes a gestionar momentos difíciles con los mellis. Con la llegada de N y su ingreso nos ayudaste mucho, muchísimo.

X lo estaba pasando muy mal, yo peor por su reacción y nos ayudaste a ambas. Con ella, y otros compañeros de clase que estaban igual, tratando mucho el tema hermanitos en clase, y conmigo ofreciéndote a escucharme, darme ánimo e incluso acompañándome al llorar.

Hemos podido salir a cenar con par de padres más, has venido a las fiestas infantiles al salir de la Escuela, viniste a merendar a casa... Para nosotros esta cercanía no tiene precio.

Me he ofrecido para ayudarte siempre que he podido, hacer de interlocutora con el resto de padres y madres de la clase para transmitir recados de tu padre, me he quedado a recoger contigo la clase, he buscado material... Pequeños hechos que han intentado demostrarte mi agradecimiento y las ganas de compartir la crianza de mis hijos dentro de la guarde también.

La semana pasada supimos que también serás la Educadora de N, y no miento al decir que salté de alegría, literalmente.

No me despido de ti porque seguiremos compartiendo tiempo de crianza, esta vez de N, durante dos cursos más, pero echaré mucho de menos el acompañamiento que nos das con los mellizos.

Hoy he leído los informes que has redactado sobre A y X, y no he podido evitar emocionarme al leer el último párrafo que nos dedicas en cada uno de ellos.

Solo me queda decir,

GRACIAS, MUCHAS GRACIAS, POR SER COMO ERES Y POR AYUDAR A CRECER A NUESTROS HIJOS

2 comentarios: