3/8/15

Semana Mundial de la Lactancia Materna

Esta semana se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna a nivel internacional. En nuestro país somos así de especiales y lo celebramos en fechas distintas, pero me ha gustado mucho el tema propuesto este año y me gustaría compartir mi experiencia con vosotros, así cómo algún consejo si me lo permitís.

En mis posts sobre la lactancia de X y la lactancia de N ya habéis podido ver cual ha sido nuestra trayectoria, pero aquí me quiero centrar en la vuelta al trabajo en cada caso.



En la lactancia de X fue más sencillo seguir teteando (este verbo debería incluirse ya en la RAE) una vez re-incorporada en el mundo laboral.

Debido al parto de mellizos, el ingreso de 26 días de X, que el permiso de lactancia que me pertocaba era doble y las vacaciones no disfrutadas del año anterior, me incorporaba al trabajo cuando los mellizos ya habían cumplido los 7 meses. Pude completar la lactancia materna exclusiva de 6 meses e introducir la alimentación complementaria.

También tuve la suerte de que a X le encantó la cuchara y fue fácil sustituir algunas tomas de pecho por papillas varias, así que mientras yo no estaba con ella, devoraba los platos que se le ponían delante y al llegar yo se pegaba al pecho como si no hubiese mañana.

X ha disfrutado de una lactancia prolongada de 33 meses, 26 de los cuales "conciliados" con mi jornada laboral.

Con N fue más difícil. Juntando el permiso maternal con el de lactancia y las vacaciones no disfrutadas del año anterior, mi re-incporporación fue a sus 5'5 meses.

Probé una semana antes a darle mi leche pero con biberón, pero no la quería. Pensaba que no quería el bibe, pero resulta que lo que rechazaba era la leche materna recalentada... Si le daba leche de fórmula hecha con agua a temperatura ambiente se la tomaba sin problemas. Con tetina de recién nacido, pero se la tomaba.

Al volver al trabajo sin haber bajado la demanda del pecho previamente, la primera semana lo pasé fatal por las igurguitaciones mamarias. Tantas horas sin tener a N al pecho hacían que mis pechos estuviesen a punto de explotar.

En el trabajo no podía sacarme leche porqué en el baño no hay enchufes y en mi escritorio no podía, con lo que tenía que aguantar y esperar que mi cuerpo se acostumbrase al cambio de demanda. Por suerte o por desgracia mi cuerpo solo tardó una semana en acostumbrarse y bajó la producción, con lo que complicó y mucho el poder extraerme leche. A parte N pasaba de tomar leche materna extraída. No la quería ni con cereales.

Visto lo visto decidí olvidarme del sacaleches, porqué además ya podíamos introducir más alimentos, y como le pasó a su hermana, a N también le encanta comer de cuchara.

Intenté seguir amamantando a N, pero al destetar a X y acabar con el tándem, N tenía que trabajarse solito la lactancia y decidió que eso era demasiada faena para él solo. Empezó a rechazar el pecho y se destetó por voluntad propia.

Por suerte, la vuelta al trabajo de mis dos lactancias ha sido con los 6 meses de lactancia materna exclusiva cumplidos o casi.

Si no vais a poder alargar vuestra vuelta al trabajo durante tanto tiempo como yo, os recomiendo, si me lo permitís, lo siguiente:


  • Asistir a charlas sobre extracción y conservación de leche materna.
  • Comprar un buen sacaleches dejándoos asesorar por alguien que sepa del tema, no en cualquier farmacia o tienda de puericultura. 
  • Hacer oídos sordos a quién os diga que no vale la pena mantener la lactancia si ya vuelves a trabajar.
La leche materna es uno de los mejores regalos que le podéis brindar a vuestros hijos (y no he leído nunca a Carlos González, ni creo que lo haga).

Si vosotras y vuestros bebés queréis seguir con la lactancia, tenéis el éxito asegurado.

Se puede lactar en cualquier parte, estando embarazada, a niños de diferentes edades...

Que no os afecte lo que os digan.