2/10/15

¿Qué estamos creando?

Ayer, cuando iba en el autobús camino del trabajo se sentaron frente a mí dos niñas de unos 13 años, y en la siguiente parada se añadieron otra niña y un niño. Deducí que los cuatro iban a la misma clase por la conversación que tenían, pero os aseguro que mi asombro iba en aumento a cada frase que decían.

Cada uno llevaba en la mano su móvil, lo que hace que me plantee la pregunta de a qué edad deberían tener móvil nuestros hijos, pero no es ese el tema principal…

Una de las niñas, la que claramente tenía el rol de la más guay de la clase y a quién todos siguen, les estaba diciendo a dos de ellos que debían bloquear en el whatsapp a otra niña de su clase porqué, según ella, era corta y no se merecía poder escribirles.

Sigo contándoos y luego entramos en materia…

A eso le siguió criticarla porqué tenía un móvil pequeño (dijeron el modelo y me quedé pensando que sería más pequeño que el de ellos, pero tenía mejores prestaciones…), y que como podía pensar que iba a ganar followers si con ese móvil seguro que no podía hacer fotos tan guapas como las suyas.

El niño le dijo que la tenía bloqueada desde hacía días, y empezaron a meterse con él también acusándolo de mentir y diciendo que sabían que hablaba con ella, y le soltaron que si se enteraban de que seguía haciéndolo le bloquearían a él también y lo echarían del grupo de whatsapp.

A mí se me iban encogiendo el alma, pero el remate fue cuando la cabecilla explicó que antes de verano convenció a cuatro personas de su curso para que se inventasen cosas y criticasen a un niño de la otra clase en los grupos de facebook y twitter, y los allí presentes le rieron la gracia y se ofrecieron a ser sus vasallos (no veo otra palabra mejor) la próxima vez, y para convencerla de que ellos eran mejores candidatos a vasallos se pusieron a repasar cuantos followers tenían cada uno en las redes sociales.

Al tema… ¡¿Qué estamos creando?!

Primero, ¿por qué una niña de 13 años se cree con la potestad de decirle a sus compañeros como deben o no deben tratar a alguien? Y encima menospreciando a todo quisqui.

¡Esa niña es una tirana en potencia!

Segundo, ¿por qué esos otros niños no sólo acatan las órdenes de la tirana sino que compiten por ser sus mejores vasallos?

Tercero, ¿qué hacen niños de esa edad por redes sociales sin control alguno?

Cuarto, ¿nadie de su entorno se da cuenta de lo que está ocurriendo?

Hablo con conocimiento de causa cuando os digo que ser el blanco de los ataques de tu clase es una putada un trago difícil de pasar. Yo no lo pasé nada bien desde 3º de primaria hasta 4º de ESO. Gracias a dios en Bachillerato cambió la cosa, me hice más consciente de que lo que me dijesen tenía que empezar a resbalarme y además los compañeros que habían entrado nuevos me dieron una visión totalmente nueva de mi misma.

Educar en el respeto hacia los demás es conseguir educar el respeto y la autoestima de uno mismo. Al contrario decirle a un crío que es el mejor hace que se crezca en el sentido contrario y ningunee al resto, o que la hostia la caída sea más grande cuando descubra que no es el más mejor del mundo mundial.

Educando en el respeto hacia el resto de personas y cosas conseguimos demostrar a nuestros hijos que la diversidad es buena, que si uno destaca en una cosa y otro en otra, uniéndolos formarán un gran equipo más fuerte en más aspectos.

Educando en el respeto conseguimos ver mucho más allá de las apariencias. Un móvil más pequeño no tiene porqué ser peor, y una persona con pocos followers puede tener más influencia que una con muchos.

Abramos los ojos y estemos atentos a cómo se sienten nuestros hijos y cómo se comportan e influyen en los de su alrededor.


Si educamos en el respeto serán respetuosos en las redes sociales, pero de todas maneras habrá que ayudarles a encauzarse.