2/12/15

Tradiciones navideñas

En esta casa somos muy fans de la Navidad.

Tanto el papi como yo la celebrábamos mucho antes de conocernos y seguimos haciéndolo. Y con niños en casa aún más y con más magia, por lo que quiero explicaros las tradiciones navideñas que seguimos en casa.

Empezamos con el calendario de adviento, que tengo la manía de hacer a mano cada año, aunque siempre viene alguien y le regala a cada melli uno del súper. A N aún no le toca, que es peque para viciarse con el chocolate.

El calendario de adviento DIY del año pasado fue muy fácil de hacer y lo podéis ver en este post.

El de este año me lo he currado mucho más, pero como a los mellis les han regalado de los del súper, he decidido que se lo quede el papi.

Este año compré uno para decorarlo con materiales de scrapbooking y éste ha sido el resultado:



En mi instagram iré colgando la foto de cada día de cerca para que los podáis ver en detalle.

A principios de diciembre siempre aparece por casa San Nicolás con su ángel para traernos chocolate y mandarinas.

Tenemos una amiga checa y en su país es tradición que San Nicolás visite a los niños, y desde que nacieron los mellis le avisan para que se pase por casa.



Lo que no saben San Nicolás y su ángel es que este año ellos también tendrán un regalito. Descubrí que playmobil tenía unas figuritas de estos personajes y se las hemos comprado. Ellos que reparten tantas cosas también se merecen un regalo.

Cuando llega el frío vamos al bosque a buscar el Tió, aunque el año pasado le pedimos que llegase sólo a casa porque cuando teníamos que ir a buscarlo N tuvo que estar ingresado por bronquiolitis y luego nos tocó reclusión domiciliaria.



En principio el lunes iremos a buscarlo y a partir de ahí los niños se encargarán de darle de comer cada noche hasta que en Nochebuena cague regalitos para todos.

Por nuestra casa no pasa Papá Noel. No hace falta abusar de regalos y mejor le dejamos ir a casas en las que no tengan Tió.

Pero se me olvidaba hablaros de Santa Lucía, día en el que montamos el pesebre (yo como buena atea no lo montaría, pero el papi se empeña y decidimos comprar el de playmobil, así sirve para jugar).

Playmobil

En mi casa se le llama Pesebre, que ya sufrí bastante de pequeña con las alusiones a mi nombre entre villancicos y belenes.

Y por cierto, en Barcelona, recomiendo hacer una visita a la fira de Santa Llúcia enfrente de la Catedral. Hay unas paradas de artesanos preciosas, y me consta que está en marcha desde el pasado fin de semana.

Nochevieja la celebramos solitos en casa. Los niños aún son muy peques y no aguantan hasta las uvas en buenas condiciones, así que preferimos la tranquilidad. Pero preparamos una buena cena, porque que nos quedemos en casa no quita que sea una noche especial.

Además este año tengo muchas ganas de que llegue esa noche y poder dejar atrás 2015, que no ha sido un buen año que digamos… y espero que 2016 venga con mejor ambiente en todos los aspectos.

Desde el 1 de enero sólo falta esperar la llegada de los Reyes Magos.

El año pasado fuimos a entregar la carta, y los chupetes de los mellis, a la Fàbrica dels Reis en la antigua Fabra y Coats, pero estuvimos tres horas haciendo cola, pasando mucho frío y nos llevamos una gran desilusión…



Los carteros no iban vestidos de pajes reales, simplemente llevaban un chaleco con una insignia de los Reyes, y la fábrica se limitaba a un espectáculo de luces de cinco minutos. Así que este año buscaremos un paje real por el barrio, que seguro que lo disfrutarán más.

Para la cabalgata de reyes miraremos las diferentes opciones del distrito y llevaremos nuestro farolillo con el que esperaremos que lleguen cantando. Y este año nos pondremos las chapas que hemos comprado en Tutete.com.

Tal cual hayan pasado habrá que irse a casa a cenar, preparar los zapatos y el refrigerio para los Reyes junto al árbol o la ventana y a acostarse pronto, que ya sabéis que los Reyes no se acercan si saben que estamos despiertos.



Y por la mañana sólo tocará jugar, ver si en las casas de la familia también nos han dejado algo, seguir comiendo un montón como el resto de la Navidad y finiquitarlo con el roscón, rezando para que no nos toque la haba y que lo pague otro.

Durante estas fechas, hacer fotos está al orden del día, y volveré a recopilarlas haciendo honor a mi gran hobby y vía de escape: un álbum-diario de Navidad.


¿Vosotros qué tradiciones celebráis?