20/1/16

Celos

Hace una temporada que A viene acrecentando mal carácter, y cada día tengo más claro que es porque está celoso.

Y no son celos por llamar nuestra atención. Es para llamar la atención de su hermano pequeño.

Resulta que N tiene una conexión especial con su hermana mayor. Y tengo que decir que esa admiración, X se la ha ganado a pulso.

Parece una segunda madre de N. Desde muy bebé si el papi o yo teníamos que hacer algo, ella se sentaba al lado de N y le mecía la hamaca, le daba muñecos, le ponía el chupete... Muchas veces nos ayudaba bañando al peque o quería escogerle la ropa, o incluso darle de comer.

Cuando el enano se le tira encima, le da golpes jugando o le tira del pelo, ni se queja. Y ahora que N empieza a andar le da la mano o se pone enfrente para que ande hasta ella. Y N va sin pensárselo, y al llegar hasta X se funden en un abrazo y unas risas que me llenan de orgullo.

Pero A se ha quedado, temporalmente, fuera de juego. Y sí, estoy convencida que será temporal.

Mientras X cuidaba de N sin siquiera pedírselo, A se despistaba. Por eso ahora el peque busca el amparo y la complicidad que ha adquirido con su hermana, y rechaza que A le achuche o no quiere caminar hasta él.

Y eso a A le duele. Intenta entrometerse cuando los otros dos juegan o se ríen porque se hacen chorradas uno al otro. Y en consecuencia se cabrea y reacciona mal. Si N coge un juguete suyo apenas cede y se lo quita y entonces la tenemos liada porque se enfadan ambos.

N es pequeño pero ya va entendiendo muchas cosas y le explicamos que no puede arrollar las cosas de su hermano mayor, pero capta lo que capta y tampoco es capaz de pedirle permiso a su hermano para cogerle los juguetes.

Por otro lado también le explicamos a A que bien que él juega con las cosas de N sin pedirle permiso y nosotros le decimos que los juguetes hay que compartirlos y que puede jugar mientras N no los quiera.

Pero A últimamente monta pataleta o bronca por cualquier cosa. Está enfadado con el mundo y tenemos berrinches casi a diario, nos levanta la mano a nosotros o a su hermana (por suerte al peque no), tira cosas...

En fin, que estamos entretenidos. Y reconozco que hay días que me supera y no sé cómo ayudarle.

En el cole está bien, y creo que no ir a clase con su hermana le beneficia porque tiene un lugar en el que ser el mismo sin que se entrometan sus hermanos.

Espero que N crezca un poco más y busque a su hermano para jugar a coches (ya empiezan a gustarle), y al pasar más tiempo juntos A se tranquilice.


Tiempo al tiempo. Todo son fases (o eso espero).