22/1/16

Lactancia y Dolor

Cada día oigo a mi alrededor gente comentando que es normal que al principio la lactancia cause grietas en los pezones, que hay que curtir el pecho, que algo tiene que doler

¡PUES NO! Eso es un mito más de la lactancia y va siendo hora de que la gente sepa que no debe doler, y que si duele es que algo no funciona como debería.

Os puedo asegurar en primera persona que la lactancia no duele ni en la primera toma. La primera vez que X tomó pecho, aun siendo prematura de bajo peso, estar separada de mí más de 16h, estar ingresada en una unidad neonatal y haber tomado cinco biberones antes de verme, no me hizo ningún daño.

La cogí, la puse sobre mí, me destapé un pecho y ella solita bajó a buscarlo. Cuando tuvo el pezón a la altura de su nariz abrió la boca y empezó a cabecear hasta que se lo puso en la boca. Empezó a mamar y yo fui la madre más feliz del mundo.

Y todo ésto sin dolor.

26 meses más tarde nació N, a quién pude poner sobre mi pecho tal cual salió de mí y se repitió lo propio, de nuevo sin dolor. Pero dos días después la cosa cambió, y con el subidón de leche de haber seguido con la lactancia durante el embarazo y pocas horas después de X me visitara en el hospital y pidiese teta, la cantidad de leche era excesiva para N y empezó a cogerse mal porqué se atragantaba porque la leche que salía era demasiada para él.

El problema con la lactancia de N fue que él adaptó el agarre para succionar menos leche, y a causa de eso estuve al borde de la mastitis en varias ocasiones, aunque por suerte sólo debía dejar que X tomase más pecho y entre ella y masajes se deshacían los abcesos. Lo único que permanecían eran las perlas de leche.

Cuando decidí destetar a X y la producción bajó, N volvió al buen agarre, aunque duró poco porque decidió destetarse solito.

Soy un claro ejemplo del porqué duele la lactancia, y por tanto, un claro ejemplo de que eso sucede si no hay buena postura y buen agarre.

Si sois primerizas y queréis lactar a vuestros hijos, ante el dolor buscad ayuda. Tened claro que no debe doleros y buscad a alguien más allá de la matrona o enfermera de la planta de maternidad de la clínica donde hayáis parido, porqué igual ellas no saben corregiros pequeños errores de postura. Acudid a una asesora o consultora de lactancia. Acudid a un grupo de apoyo a la lactancia.

Vale la pena luchar por la lactancia materna. Os traerá recuerdos preciosos y olvidareis esas primeras grietas que os han amargado o dudar de que queráis dar pecho a vuestros hijos.



Espero aprender mucho en el curso de asesora y ayudar a tirar adelante muchas lactancias.