14/1/16

Padres pasotas

¿Os habéis encontrado con padres o madres pasotas? Yo sí, y no puedo con ellos...

Os pongo ejemplos, por si no sabéis de lo que os hablo exactamente... Considero padres y madres pasotas aquellos que ven como su hijo o hija molesta, pega o quita juguetes a otros niños sin decirle nada. O ven como su pequeño se pone en peligro él mismo y tampoco le dicen nada.

No soy una madre obsesiva del control ni mucho menos. Le doy a mis hijos libertad de movimiento pero siempre con un ojo vigilante para comprobar que no hacen nada que no les gustaría que les hiciesen a ellos mismos o que se puedan poner en peligro (subirse a un sitio que no toca, ponerse demasiado cerca de la calzada o vía del metro, tocar elementos eléctricos...).

Antes de ser padres nos veíamos casi semanalmente con un grupo de amigos. En ese grupo, los primeros en ser padres han criado un niño que es un tirano y aún no tiene 6 años. Pega, chilla y molesta sin venir a cuento al resto de los niños. Y sus padres no le dicen nada.

Según ellos es inútil llamarle la atención. ¡Pues claro que es inútil! Si cuando tenía malos comportamientos hacia los demás, en vez de explicarle que eso no estaba bien o llamarle la atención, lo que hacían era defenderle, ahora el niño encima se viene arriba y las hace aún más grandes.

Total, que cada vez nos da más pereza juntarnos con ellos.

En el parque estoy cansada de ver padres y madres pegados a sus móviles que no prestan atención al comportamiento de sus hijos. ¿Y quién paga el pato? Pues los que se portan bien, porque no pueden seguir con su juego "sano". Bien porque les molestan directamente, bien porque igual hay un niño mayorcito que se sube al tejadillo de una caseta pensada para niños pequeños y les da miedo pasar porque les puede saltar encima.

Además, no le digas nada a esos niños, porque entonces es cuando los padres pasotas se despiertan de su letargo y te sueltan que no eres nadie para llamarle la atención a sus hijos.

Y si les replicas que tus hijos no tienen que aguantar el comportamiento del suyo, te dicen que son niños y que no pasa nada.

Está claro que no hay más ciego que el que no quiere ver.

¡Ah! También tenemos a los que admiten que sus hijos son unos terremotos, pero no hacen nada por pararles. Que digo yo que si eres consciente de que lo que hacen no está bien, mejor que actúes, ¿no? Me parece más grave que los ciegos por elección.

Señoras y señores, o paramos esos comportamientos a tiempo o no me extraña que luego no se respete ni al tato en esta sociedad.



Una cosa es la curiosidad de un niño y otra que no respeten a nada ni a nadie y no les eduquemos para corregir esa actitud.