11/2/16

#MachismoMata #BullyingMata

Hola… Me llamo Cris y quiero contarte mi historia.


Ahora tengo 19 años y me da igual lo que opinen de mí. Soy como soy y nunca más nadie me pisoteará.


Hasta hace poco tiempo he sido el punto de mira de mucha gente que se sentía superior a mí, pero he despertado.


Desde los 9 años se han metido conmigo. He sido la empollona, la enana, la pelota, la chivata… Pero sinceramente, mi único problema era mi timidez y mi falta de maldad para con el mundo.


Me he tragado muchos años de atropellos constantes, de soledad, de que incluso otros que pasaban por lo mismo que yo tampoco me quisieran a su lado para no ser el objetivo de más burlas o ataques.


No, nunca me pegó nadie. Pero hay acciones más brutales que recibir un bofetón.


A parte de lo que te he contado antes, me rompían cosas de la mochila, me robaban libros, me destrozaban lo que llevaba en el estuche…


Pero yo callaba. Nunca dije nada a nadie. Pero mi madre es lista, y no podía entender que a los 10 años yo hiciese todos los deberes, trabajos y exámenes mal cuando el curso anterior sacaba excelentes en todo.


Mi madre me preguntó a mí y no le conté nada. Yo simplemente quería dejar de ser la empollona, quería ser "normal" y que la gente se acercase a mí.


Mi madre intuyó por donde iban los tiros, pidió cita con la directora (pasó del tutor) y le pidió que hiciese algo. Yo no me dí cuenta, pero la directora me observó y le pidió a mi tutor que dejase de hacerme leer las lecciones en voz alta a toda la clase. Le pidió que no me hiciese salir a la pizarra. Le pidió que no hiciese visible mi facilidad para aprender y hacer bien los trabajos.


Gracias a ella volví a hacer bien los deberes y a sacar buenas notas. Pero no fue más allá y no investigó porqué una niña de 10 años había llegado a hacer eso.


El paso por la ESO no hizo que todo eso cambiase, pero como mínimo los compañeros que habían entrado nuevos no me rehuían. Algo mejoraba y gané autoestima en ciertos ámbitos.


No soy fea. Tampoco soy un pivón. Pero aprendí a seducir.


Recién empezado el bachillerato los compañeros de clase cambiaron casi por completo. Era el momento de dejar atrás la timidez y crecerme un poco.


Además había un chico que me gustó nada verle. Y consiguió que hiciera todo lo que él quería… Mentía a mis padres, me vestía como él quería, era su perrito faldero…


Estaba anulada. Hacía lo que me pedía. En todos los sentidos. Pero estaba con alguien y eso también hacía que el resto de compañeros me mirasen diferente. Ya no era la mindundi.


Pero me forzó a hacer cosas que no quería, hasta que en medio de una de esas no pude más y con lágrimas en los ojos le mordí.


Me partió el labio de un guantazo. Y esa sangre hizo que se me cayese la venda de los ojos.


Había conseguido librarme de un lastre que arrastraba desde la infancia, y nunca más iba a aguantar que otro tío me hiciese pasar por algo como lo que acababa de suceder.


Durante algo más de un año he sido yo la que ha utilizado a la gente. Compañeros de facultad, chicos a los que gusto...


Hace algo más de un mes vi unos ojos que sufrían mirándome fijamente, mientras un poco más abajo unos labios esperaban un beso.


En esos ojos me ví a mi misma, y no pude seguir con el papel de sentirme, yo, superior al resto.


Se acabó. No haré daño nunca más. Nunca más me harán daño.


PD: Éste es un texto ficticio, pero con trazas muy reales de gente cercana. Buscad la esencia de lo escrito, y grabad a fuego en vuestra mente la frase final. #MachismoMata #BullyingMata

10 comentarios:

  1. Ay... Estos es mucho más frecuente de lo que nos pensamos...

    Ojalá el mundo cambie...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojalá consigamos que nuestros hijos crean en el respeto

      Eliminar
  2. Aix que duro! Intento con mis hijos trabajar mucho la comunicación, visto lo visto si encuentran una situación así en ellos o su entorno por lo menos acudan a mi como refugio! No se si estaré haciendo bien o no... Pero es lo que siento que tengo que hacer...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces el problema es que el afectado tiene miedo a explicarlo. Creo que hay que trabajar más el respeto hacia todos, y hacerles ver que en la variedad está el gusto.
      Aquí estamos empezando a tratar la palabra "tonto" y siempre les digo que nadie es tonto, pero hay quien hace tonterías.

      Eliminar
  3. Aix que duro! Intento con mis hijos trabajar mucho la comunicación, visto lo visto si encuentran una situación así en ellos o su entorno por lo menos acudan a mi como refugio! No se si estaré haciendo bien o no... Pero es lo que siento que tengo que hacer...

    ResponderEliminar
  4. Yo gracias a dios no he tenido ningun caso así cercano pero se que los hay y muchos. Cuando pienso en mis hijos y lo importante que es la comunicación y la confianza. Espero hacerlo bien. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Comunicación, confianza en uno mismo y respeto hacia los demás. Para mí son las bases de todo.

      Eliminar
  5. Yo gracias a dios no he tenido ningun caso así cercano pero se que los hay y muchos. Cuando pienso en mis hijos y lo importante que es la comunicación y la confianza. Espero hacerlo bien. Un beso

    ResponderEliminar
  6. aixx, a mi realmente este tema me da mucho miedo. No sufrí acoso, pero la verdad es que sí se metieron conmigo en el cole. Pasé de un colegio, donde yo estaba bien y tenía compañeros que me querían y yo quería a un cole nuevo donde no conocía a nadie y donde las cosas me las pusieron muy difíciles. Pasé de ser una niña risueña a ser seria y estar enfadada con el mundo. Y de eso, mis padres ni cuenta se dieron. O sí, pero no hicieron nada. Y es que estaban ocupados trabajando día sí y día también en su negocio para prestarme atención.
    Pasé del cole al instituto y allí me marginé yo sola para que no me hicieran daño. No fue hasta llegar a la universidad y cambiar de ciudad que hizo que cambiara el chip que viera que la gente tampoco era tan mala y sobre todo poderme hacer un sitio en la sociedad y sentirme querida. Pero ha sido duro y todo esto que pasé yo no quiero que pase mi hija por ello. Quiero y necesito saber que le está yendo bien y por eso quiero que ella sea la que me explique las cosas, que no tenga miedo a que no le haga caso, como sentía yo con mis padres, si no que sienta que me tiene a su lado si me necesita.
    en fin... espero que todo esto vaya pasando, espero que la gente se dé cuenta de lo crueles que pueden ser, del daño, no solo físico, si no psíquico que pueden hacer y podamos cambiar esta sociedad. Aunque si te digo la verdad... lo veo un poco crudo.
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si los padres tenemos la experiencia previa de haber sufrido algo parecido, aunque sea un bajo nivel, creo que nos da herramientas para tratar mejor estos temas con los niños y que ellos no pasen por lo mismo.

      Eliminar