8/2/16

Pechos con problemas I: hipoplasia mamaria

Muchas veces insistimos en la importancia que tiene la lactancia materna tanto para el bebé como para la madre, en que somos mamíferas y estamos diseñadas para parir y amamantar. Y sí, es cierto, pero como en todo, hay un cierto porcentaje de personas en las que falla la teoría y tienen problemas de base que o la dificultan en gran medida o la hacen imposible.

Como sabéis estoy haciendo el curso de FEDECATA para ser asesora de lactancia, y con lo que voy aprendiendo me gustaría tratar esos conceptos fisiológicos de los pechos que pueden dar problemas para lactar.

Un mundo que desconocía es el de la hipoplasia mamaria o mamas tubulares.

La definición de Wikipedia es la siguiente:

“Las mamas tuberosas son una malformación o defomación de las mamas, que se presenta desde el desarrollo puberal. Puede ocurrir que el tejido que cubre la glándula mamaria presente una rigidez excesiva y no se expanda adecuadamente juntamente con el crecimiento progresivo de la glándula mamaria, esta situación puede provocar que a medida que la glándula crece, se sienta presa en la piel que no se expande, y tenga la tendencia a herniarse y salir por el lugar con menor resistencia, que es la fina piel del pezón. Esta situación, puede afectar a una o ambas mamas.”

La verdad es que esta definición a mí no me da una visión de cómo son esos pechos en realidad, así que os dejo ésta otra de Alba Lactancia, para mí mucho más entendible:

“Hablamos de hipoplasia mamaria cuando el pecho tiene un crecimiento imperfecto e insuficiente que da lugar a unas mamas de tamaño y formas características, con escaso tejido mamario en su interior. No se trata de tener el pecho pequeño.
Este tipo de pecho no hay que confundirlo con un pecho de tamaño pequeño, al que le falta grasa que le de forma y volumen, mientras que el tejido mamario es suficiente de modo que, cuando se produzca la subida de la leche, la madre producirá con normalidad.
Por contra, el pecho con falta de tejido mamario tiene un aspecto típico:
  • Son pechos muy separados entre ellos.
  • La areola y el pezón pueden aparecer más engrosados ​​que el resto del pecho.
  • El pecho tiene una forma tubular, parece un cono o un tubo, a veces se las denomina “mamas tuberosas”.
  • También pueden presentar diferencias muy significativas de volumen entre un pecho y otro.”
Os pongo un poco en antecedentes… El pecho está formado por dentro de una glándula mamaria que se va desarrollando en desde que somos niñas, y que está llena de conductos galactóforos y glándulas galactóforas que tienen lóbulos, lobulillos y alvéolos, siendo los alvéolos los que producen la leche.

Diciéndolo de una forma más fácil, los alvéolos son el nacimiento del río y los conductos lactíferos el río propiamente que desemboca en el pezón.

Toda esta glándula galactófora está recubierta de grasa, tejido conectivo, nervios y vascularización.

En condiciones normales los pechos tiene forma redondeada, pero en el caso de padecer hipoplasia la falta de parte de glándula mamaria hace que el pecho tienda a tener forma de tubo.

Como bien dice la definición de Alba Lactancia, tener los pechos pequeños no quiere decir que se sufra hipoplasia.

Pero vamos al tema… La hipoplasia dificulta la lactancia materna exclusiva o puede hacerla imposible porqué a la mujer le falta parte o toda la glándula que produce la leche.

Podemos clasificar las hipoplasias en cuatro tipos:

  • Hipoplasia tipo I: a la mama le falta la glándula del cuadrante inferior-interno. Se ven los pechos separados y caídos como un cono, con la aureola mirando hacia adentro.

  • Hipoplasia tipo II: faltan los cuadrantes inferiores. Los pechos tienen más forma de tubo y se vé la aureola desproporcionadamente grande.

  • Hipoplasia tipo III: también faltan los cuadrantes inferiores pero además la parte de abajo de la aureola parece casi recta en vez de en forma de círculo.

  • Hipoplasia tipo IV: afecta a los cuatro cuadrantes del pecho, dejando este casi sin forma pero con una aureola grande.


Tipos de hipoplasia

Al tener menos tejido mamario es más complicado conseguir una lactancia materna exclusiva (hay quién lo consigue) porque el pecho produce menos leche que un pecho normal, pero como bien dijo Inma Pablos mientras nos daba la charla de fisiología mamaria, si hay quién consigue lactancia materna exclusiva con trillizos, una afectada de hipoplasia podría conseguir lactancia materna exclusiva con un bebé.

De todas maneras se puede conseguir una lactancia mixta, que no es ningún fracaso.

Si tienes hipoplasia y estás decidida a amamantar a tu bebé, ponte en contacto con alguna IBCLC (consultora de lactancia certificada) que te dé pautas ya desde el embarazo, y ten en cuenta que deberás vigilar más a menudo si tu bebé tiene una ganancia de peso adecuada.

Algo a tener en consideración en estos casos si eres asesora de lactancia es que puede ser que la mujer se haya operado el pecho previamente a ser madre, y por tanto se pierde el indicativo de la forma característica de la hipoplasia.

Si llega una madre con su hijo que está perdiendo peso, pero la postura, el agarre y el patrón de succión son buenos, preguntad a la madre si tenía algún problema y se operó, porqué será como descubriréis la hipoplasia.



Hasta aquí el primer capítulo. Espero haberlo escrito de manera que se entienda, pero si tenéis dudas preguntad sin reparo, a ver si os puedo responder mejor.