29/4/16

Cuando una puerta se cierra

Algunos ya sabéis que mi vida profesional no iba demasiado bien desde hace tiempo. La empresa en la que trabajo lleva mucho tiempo herida de muerte, tanto como séis años.

Sí, habéis leído bien. Séis años de agonía que (¡por fin!) tiene fecha de final.

Hemos pasado por un ERE de suspensión, ERE de extinción con reducción de plantilla a una cuarta parte, bajadas de sueldo sin negociaciones posibles reiteradamente, obligar al personal a acogerse a reducciones de jornada para aun reducirnos más el sueldo, pagar tarde o en fracciones, dejar de pagar más de cinco nóminas, un pre-concurso de acreedores y por último el concurso en el que se han descubierto todas sus cartas y un administrador concursal ha determinado que ya va siendo hora de cerrar la empresa.

¿Qué os parece el historial? Pues le añado que además en mi casa esos problemas se multiplicaban por dos porqué mi marido y yo trabajamos en el mismo sitio. Casi sabemos más de derecho laboral que muchos asesores.

Muchos pensaréis que es casi para darme el pésame, pero si os digo la verdad, el anuncio de que cerrarán ha sido una liberación. Para mí ha sido como si me quitasen una cadena muy pesada que me tenía atada, como si me quitasen un lastre que me hundía cada vez más en la miseria y no sólo económica (supongo que os podéis imaginar que no se puede ahorrar ni un céntimo estando así), sino que además me estaba afectando a nivel de salud.

Que te quemen con incertidumbres, mentiras y desprecios desde hace tanto tiempo, hace que la salud mental merme y en consecuencia también la física. ¡No me he puesto tantas veces mala en mi vida como el último año! Por no hablar de lo que cuesta levantarse cada mañana para ir a un trabajo que han conseguido que no te guste y además sepas que es probable que trabajes gratis por enésima vez.

Por todo ésto que os cuento me he tomado bien el anuncio de cierre. Ya no podía más y necesitaba que me quitasen esa carga de encima.

Aun no sé dónde buscaré trabajo, si plantearme cambiar de sector, si ponerme por mi cuenta y riesgo... Pero sé que saldremos de ésta, de una manera u otra saldremos adelante. Sí, es cierto que tener tres hijos te pone una presión añadida, pero es una presión positiva.


Tengo grabada a fuego en la mente la frase cuando una puerta se cierra, se abre una ventana, y además con unas vistas preciosas.

Si hace falta hasta que encuentre un trabajo venderé álbumes o cuadros de scrapbooking, haré talleres, volveré al ganchillo o le daré más caña a la máquina de coser.

Me he planteado aprender a usar el photoshop, mejorar el inglés (que falta me hace), recordar lo que sé de francés, toquetear de nuevo el autocad, formarme como doula...

Me conozco y parada (en el sentido de quieta, porqué seré una más en la cola del paro), no estaré. No he sabido nunca estarlo y no empezaré ahora.

No quiero que nadie me de el pésame. El cierre de la empresa no es algo malo, es una nueva oportunidad, de reinventarme o mejorar, aun no lo sé, pero una oportunidad.

Gracias a todos por estar ahí, y espero contar con vosotros para distribuir mi currículum si hace falta.

6 comentarios:

  1. yo te lo dije en Tw. Me alegro mucho por ti. Porque por fin te podrás sentir liberada de esas cadenas que te oprimían y que no te dejaban vivir.
    También te dije esa frase y es que ha sido mi mantra muchas veces y el tiempo me da la razón. A veces no se abre solo una ventana, se abre un portón que te da lo que tanto soñabas.
    Hagas lo que hagas, deseo de todo corazón que salga genial y vengas con buenas nuevas pronto (aunque esta no es una mala noticia). Tenemos que quedar y celebrarlo por todo lo alto :P :P
    Saludos

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    1. Con las buenas vibraciones que me mandáis entre todas seguro que se me abre un portón enorme. Cuando cierren y nos liberen del todo lo celebramos!
      Un besote.

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  2. M'en alegro... això era una agonia. Ara a pensar amb il.lusió i ganes en el futur!!! Ànims!

    Si t'animes, ja saps que tens un lloc per fer tallers oi? ;-)

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    1. Moltes gràcies bonica! I sí, ho sé i us tinc molt presents si m'animo a ser tallerista.

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  3. M'en alegro... això era una agonia. Ara a pensar amb il.lusió i ganes en el futur!!! Ànims!

    Si t'animes, ja saps que tens un lloc per fer tallers oi? ;-)

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