23/6/16

Alberg Cal Pons

Cómo os comenté en este post, el fin de semana pasado nos tocaba disfrutar de nuestra tercera estancia en familia en un albergue de la Xanascat. Esta vez en el albergue de la Colonia Pons de Puig-Reig, un pequeño pueblo del Berguedà.

Había buscado diferentes vistas y excursiones para hacer, pero llegó el viernes y la previsión del tiempo pintaba que no íbamos a poder salir del albergue el sábado por la amenaza de lluvia intensa... Reconozco que llegamos a plantearnos no ir el viernes y esperar a ver qué pasaba el sábado, pero al final nos lanzamos, pero habiendo preparado una bolsa de más con cuentos, libretas y colores, juguetes e incluso la tablet, por si nos tocaba quedarnos encerrados y los niños llegaban a aburrirse.

Al llegar, nos quedamos con la boca abierta de lo bien rehabilitados que estaban tanto el edificio destinado al albergue, al que en época de la colonia textil llamaban el edificio de las monjas, cómo la iglesia de enfrente.



Nos recibió la señora Yanira, que sustituía a la señora que normalmente se encargaba del albergue. Además de ser la cocinera, nos informó de actividades en sitios cercanos y nos atendió muy amablemente.

El viernes apenas llegamos y descargamos los bártulos en la habitación que nos tocaba, se nos hizo la hora de cenar. Ese día ya no salimos, pero los niños aprovecharon la sala de juegos y se hicieron amigos de los niños de otras dos parejas. X que siempre es súper vergonzosa y le cuesta bastante empezar a relacionarse con cualquier persona, enseguida se hizo amiguita de otra niña, llamada Irene, de quién estaba pendiente a todas horas.

El sábado amaneció muy nublado, pero nos aventuramos a salir e ir a la granja de vacas Bruna dels Pirineus, donde pasamos una mañana estupenda.

Nos explicaron que las vacas de raza "bruna" no son productoras de leche, sino que son criadas para el consumo de carne y son la raza autóctona de Cataluña.



Además de vacas, vimos conejos, ovejas, cabras, gallinas, perros, gatos y ponis, y disfrutamos de una pequeña degustación de carne a la brasa.

El tiempo aguantó, disfrutamos viendo y tocando los animales, comimos una carne buenísima y hasta pudimos jugar a fútbol.

Después de comer sí que descargó una buena tormenta, por lo que nos quedamos un buen rato en la sala de juegos. Pero la tormenta no duró demasiado y pudimos dar un paseo por el pueblo y subir al castillo (del que queda nada y menos) junto con las otras dos familias con las que los niños habían congeniado.



El domingo nos levantamos con un sol espectacular, y después de desayunar y recoger la habitación (dormir en plan colecho con tres colchones por el suelo tiene el inconveniente de que cuesta más recoger) quisimos hacer la excursión desde Viladomiu Vell cercana al río.

En ese paseo, encontramos un pequeño camino que llevaba a pie de río con unas rocas grandes y planas que nos permitieron poder descalzarnos y probar lo fría que estaba el agua metiendo un pié.



Para los mellis, mojarse los pies en el río fue una gran aventura. Y aunque se quejaron bastante porque no querían andar, mojarse en el río y ver un escarabajo azul (lo podéis ver en mi instagram), fue lo que más les gustó del fin de semana.

La verdad es que ha sido otro fin de semana estupendo. Nos encanta ir de albergue y no sólo porque es barato, sino porque los niños se hacen enseguida al espacio pudiendo campar bastante solos, porque están situados en sitios muy bonitos y tienen muchas actividades que poder hacer cerca y porque no hace falta mucho lujo para pasarlo bien en familia.



Cosas a tener en cuenta en este albergue en concreto es que las habitaciones no tienen baño propio, con lo que si estáis en plena operación pañal igual no es el mejor para ir.

Y como cosa a mejorar le diría a Xanascat que intente no asignar nuestra habitación, ya que tenía los termostatos de diferentes zonas comunes en su interior, y diferentes cables a la vista, que aunque no eran eléctricos sino de red, estaban desprotegidos.


Hasta aquí la crónica de nuestro último Vacances en Família. ¿A vosotros os ha tocado el sorteo de la segunda convocatoria?

2 comentarios:

  1. Si es que no se necesita mucho para disfrutar!! Felicidades por ese fin de semana de relax. Yo tengo ganas de hacer una escapadita con la peque y el papi. En unas semanas nos vamos a una casa rural con la familia política a celebrar la jubilación de mi suegro. Fin de semana lleno de actividades para los más pequeños.
    Saludos

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    1. Nunca es de auténtico relax cuando vas con niños, pero desconectar de la ciudad ya es todo un logro.

      Que vaya muy bien por la casa rural y lo disfrutéis a tope.

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