5/7/16

Cuentos para reflexionar los padres

El primer post de la semana lo dedico no a un cuento, sino a tres, porque creo que los tres podrían hacer reflexionar a muchos padres y madres sobre la actitud que muestran ante sus hijos.

Tenemos los tres en catalán, pero existe la versión castellana de los tres. Os pongo los links al final del post.

El primero del que quiero hablaros es de "La Lola se'n va a l'Àfrica" de BiraBiro Editorial.



En esta historia conocemos a Lola, una niña pequeña que está harta de los tremendos de sus hermanos, que no paran quietos, y decide irse a África para desconectar.

Antes de irse, y con la maleta en la mano, decide avisar a sus padres del viaje que quiere emprender, pero éstos se limitan a decirle que muy bien, fantástico, pero que se tape no vaya a coger frío y no vuelva tarde.



Con el "beneplácito" de sus padres, Lola coge la maleta y se va a lo que ella cree que es África (un árbol de su jardín), pero el chófer de la familia le explica que África está más lejos y que si quiere el la acompaña. Con lo que Lola acaba pasando el día en compañía del chófer, que ha sido de lo más amable y ha entendido que la niña lo que necesitaba era un rato de atención para ella sola.

Moraleja 1: a veces los niños necesitan tiempo en exclusiva con los padres, dejando a un lado a sus hermanos. Igual que muchos adultos necesitamos un rato de tranquilidad en soledad o salir solo con nuestra pareja o amigos.

El segundo cuento es "Diga-l'hi a la mare, diga-l'hi al pare" de Animallibres.



Este cuento nos explica cómo pasa Martí un día de lluvia en casa.

Mientras sus padres al ver que llueve piensan todo lo que podrán hacer al quedarse en casa, Martí ya resopla de aburrimiento. Pero los niños tienen una inventiva brutal y empieza a pensar qué cosas puede hacer.

El caso es que sólo se le ocurren cosas que normalmente no le dejan hacer, pero sus padres están tan ocupados que cada vez que les pregunta si puede hacer algo, mandan a Martí a preguntarle al otro.

Por poneros algunos ejemplos, les pregunta si puede ir desnudo por casa, ver los dibujos violentos que nunca le dejan ver, si puede bañar al perro o pintar el baño de colorines.



Martí pregunta siempre, pero su madre le responde que le pregunte a su padre, y su padre que le pregunte a su madre. Como nunca recibe un NO por respuesta, el va haciendo, hasta que sus padres reaccionan y se dan cuenta que puede estar bañándose solo y por tanto puede estar en peligro.

Cuando ven la que ha liado en el baño ponen el grito en el cielo, pero el niño les responde que él a preguntado y nadie le ha dicho NO.

Moraleja 2: por muy ocupado u ocupada que estés, atiende a tus hijos. Ellos siempre buscan tu aprobación.

Y para acabar os quiero hablar de "El meu rinoceront també menja creps" de Blume.



Aquí nos encontramos con Dàlia, una niña que se siente sola, muy sola, porqué sus padres nunca la escuchan y apenas hablan con ella.

Siempre están ocupados, incluso cuando trata de decirles que hay un rinoceronte en casa. 

Pero no hay mal que por bien no venga y Dàlia y el Rinoceronte se hacen amigos. Juegan juntos, se hacen cosquillas, miran la tele y devoran crepes, comida que al rinoceronte le encanta.

Un día los padres de Dàlia la riñen porque se ha acabado los crepes, y ella intenta explicarles que hace día que hay un rinoceronte en casa al que le gustan mucho los crepes y se los come todos, que no ha sido ella.



La reacción de los padres, en vez de creerla, es llevarla de visita al zoo para que vea a rinocerontes "de verdad" y lo que comen. Pero son ellos los que se quedan helados al ver un cartel que dice que un rinoceronte morado se ha escapado del zoo y que le gustan mucho las crepes.

Moraleja 3: si no le enseñas a tus hijos que pueden hablar contigo, explicarte sus cosas y confiar en ti, lo que conseguirás es que no te cuenten nada. Ellos confían en ti; confía tú en ellos y escúchales.

Parece mentira que todas estas situaciones pasen, pero vivimos en un mundo muy individualista, donde los primero es uno mismo y el resto del mundo que espere, y eso no debería pasar con los niños ni con nadie.

Todos necesitamos que la gente nos dedique tiempo, nos atienda y nos escuche, así que demos un poco de ejemplo y no dejemos a los niños de lado.

¿Conocéis más cuentos que expliquen situaciones parecidas?

PD: os dejo los links a los libros en sus versiones castellanas


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