18/10/16

El Lobo Hace Huelga

Hace tiempo que no reseño cuentos, y ya iba siendo hora de explicaros nuestra opinión sobre el último libro que hemos recibido de Boolino.

Se trata de El Lobo Hace Huelga, del autor Christophe Pernaudet y con ilustraciones de Sébastien Chebret, editado por la Editorial Juventut.



Os avanzo que tengo sentimientos encontrados respecto a este cuento y que esperaba algo diferente cuando lo elegí. El título me chocó, y pensé "¡OLÉ! Un cuento diferente por fin". Pero aunque por un lado me ha gustado por el otro me decepciona y voy a intentar explicarme...

En el cuento el Lobo Feroz de los cuentos clásicos decide que se ha cansado de ser siempre el malo de la película de los cuentos, de que todo el mundo le tema, de que lo usen como blanco de las críticas, y decide que ya ha tenido bastante y se declara en huelga hasta que le asignen otro papel.



El pobre Lobo tiene toda la razón del mundo. Hasta el Dragón de Sant Jordi deja de ser el malo en algunos cuentos.

¿Pero que pasa? Que los personajes de los cuentos, esos que aunque le tienen miedo acaban saliendo vencedores, no le permiten dejar de ser el malo y porqué entonces los cuentos se desdibujan y ya no son como siempre.

Para conseguir que vuelva a su trabajo ser como siempre se unen todos (hasta los personajes que no tienen Lobo en sus cuentos), colaboran unos con otros, se reúnen en asamblea, se manifiestan... Sí, entre todos creo que consiguen cabrear al Lobo y que vuelva a ser el malo.



Me gusta lo de que colaboren y se unan para conseguir algo, pero ¿y el respeto hacia el Lobo y sus sentimientos? ¿Dónde queda la libertad de decisión, cuando además es para mejorar algo?

Existe la libertad de expresión, la libertad individual, pero esta termina cuando va en contra de los derechos y el bienestar de otro.

A mis hijos les gusta el libro y sus ilustraciones, pero cuando lo terminamos siempre dicen "pobre Llop, que no el deixen ser bo" (pobre Lobo, que no le dejan ser bueno).

Si lo leéis espero que me contéis qué os parece.