23/1/17

Operación de fimosis

Como os dije, el mes de enero está siendo el mes de los médicos infantiles en esta casa, pero además a lo grande, con operaciones en dos de los tres peques incluidas.

La semana pasada le tocó el turno a A, a quién tocaba que operasen de fimosis y frenillo lingual.

Lo del frenillo no trae ninguna complicación ni recuperación especial, pero como también implicaba tener que dormirle, porque no he encontrado ningún pediatra que quisiese hacerle la frenectomía en consulta porqué dicen que es difícil que un niño de 4 años se esté quieto si le acercan unas tijeras enormes a la boca, pues decidimos que mejor hacerlo junto a la fimosis y así con una sesión de anestesia le valía para todo, que eso de la anestesia general da cierto yuyu...

En este post os quiero contar cómo es ahora la operación y la recuperación de la fimosis, porqué yo iba asustadísima esperando un dramón brutal y no ha habido ni una lágrima.

Tenía el recuerdo de cuando operaron a mi primo hace 20 años y de cómo lo oía gritar y patalear cada vez que tenía que ir al baño, y por eso, desde que nos dijeron que le iban a tener que operar me empecé a preparar para lo que pudiese venir... Y lo primero fue empezar a explicarle a él cómo serían las pruebas de pre-operatorio, cuándo sería la operación y la estancia en el hospital, así cómo lo que pasaría después.

No sé vosotros cómo lo hacéis, pero en esta casa si anticipamos las cosas y las explicamos bien todo fluye mucho mejor y sin berrinches, y de nuevo así ha sido. Además nos hemos ayudado del libro Tom en el Hospital que cogimos en la biblioteca, porqué explica muy bien el proceso de estancia en el hospital, lo de visitar varios médico y cómo le ponen la anestesia a los niños.

El pre-operatorio consiste en las siguientes pruebas y visitas:

- Cita con el cirujano para revisión, entrega de peticiones y autorizaciones
- Analítica
- Cita con el anestesista para comprobar los análisis y que el estado de salud general del niño sea correcto.

De la cita con el anestesista A salió con una visita extra al hematólogo porque la parte de coagulación de la sangre había salido alterada, pero éste último hizo que le repitiésemos la analítica y salió todo perfecto con lo que se demostró que A estaba bien y la muestra anterior se había alterado en laboratorio.

Los días previos a la operación le explicamos a A que ese día tendría que desayunar muy bien, porque no podría comer pasadas las 9h de la mañana (ingresaba a las 15h) y que debería beber mucho antes de las 12h porqué a partir de ahí tampoco podría beber ni agua.

También le explicamos que su operación era sencilla y que no tendría que quedarse a dormir en el hospital. Que llegaríamos por la tarde y primero estaríamos en una habitación hasta que viniese una enfermera a buscarlo para ir a un quirófano, donde habría varios médicos, uno que lo dormiría para que no le doliese nada y otra la cirujana que le iba a cortar el frenillo que hacía que no pudiese mover bien la lengua y la piel del pene que le apretaba cuando se bajaba el prepucio.

Nosotros no podríamos acompañarle al quirófano, tendríamos que esperarle en la habitación, pero podría llevarse un muñeco.

Antes de llevarlo a quirófano le dieron Diazepam en jarabe, y creo que ese fue el momento más dramático de todo este proceso. Por lo que nos dijo la enfermera está malísimo, y sí A de por sí es complicado para tomarse medicamentos, podéis imaginaros si además el jarabe es malo malo...

Pero bueno, tampoco vamos a tenérselo en cuenta, que el pobre apenas se ha quejado de nada.

La operación fue rápida y bien. Y he de deciros que ahora ya no cortan todo el prepucio dejando todo el glande a la vista. Cortan sólo lo que les presiona y por tanto puede que les dejen buena parte del prepucio, como ha sido el caso, lo que a la vez implica menos puntos y menos dolor.

La línea de corte ahora se hace a la mitad del prepucio,
dejando buena parte del glande cubierto, no cómo en la imagen.

Primero sedan al niño y cuando ya está dormido le ponen la vía y anestesia general, con lo que no se enteran ni del pinchazo de la vía.

Cuando lo trajeron de nuevo a la habitación vimos pasar todas las reacciones posibles a la anestesia, que son las siguiente:

- Temblores
- Enrojecimiento del rosto
- Vómitos

A llegó temblando muchísimo (eso sabía que era normal porqué me pasó después de la cesárea), y cuando se le pasó empezó a ponerse muy muy rojo, pero justo llegó la cirujana para explicarnos cómo había ido todo y nos dijo que eso también era típico de la anestesia y que en media horita estaría normal.

El vómito llegó después, una vez despierto y cuando ya habíamos conseguido que se tomase el zumo y el yogur que hacen que tomen para ver si puedes llevártelo a casa. Con lo que había costado que se lo tomase (él quería el bocadillo de nocilla que le habíamos prometido) y había que volver a empezar... Por suerte lo del zumo ya no hizo falta porqué pidió hacer pipí mientras le limpiábamos el vómito, y el segundo yogur lo toleró bien.

Antes de vestirlo para irnos a casa, la enfermera nos enseñó cómo curarlo después de cada pipí, y la verdad es que es muy fácil pero engorroso para el crío, porque tienes lavarle con agua y jabón nada más ir al baño, llenar una gasa de vaselina, envolverle el pene y conseguir colocárselo hacia arriba para que esté más protegido de golpes.

Además, después del primer pipí del día y del último antes de acostarse en vez de vaselina hay que ponerle la crema que te deja recetada la cirujana.

Lo de las gasas no lo sabíamos y A nos dijo que eso no se lo habíamos explicado y que era un rollo, que él quiere poder ir a hacer pipí solo y que no le duele nada.

Los puntos ni se ven y son de los que se deshacen solos, así que en la visita de post-operatorio sólo se comprueba que todo se esté curando bien y te indican cuantos días más ponerle la vaselina y la crema y cuando puede volver al colegio, porqué toca arresto domiciliario de aproximadamente una semana para evitar golpes (a parte a ver a qué educadora le puedes pedir que le vaya lavando y curando el pene al niño con la de faena que tienen en atender a otros 24 niños más...).

En cuánto a lista de cosas necesarias que llevar al hospital os pondría la siguiente:

- lo que sea con lo que entretener el niño (tablet, cuento, cosas para pintar, muñecos...)
- muñeco o a lo que le tenga apego para que se lo lleve a quirófano
- dos pijamas limpios, uno para ir a quirófano y otro por si vomita.
- muda de ropa para ir a la calle
- comida y bebida para que cuando salgáis del hospital se pueda dar un homenaje

Y algo muy importante, explicadle que su pene después de la operación será diferente, que tendrá parte o todo el glande descubierto, y enseñadle una foto o dibujo de cómo será, que ellos se ven y se tocan con toda la naturalidad del mundo porqué no tienen tantos tabúes como nosotros y es importante que sepan que su pene ya no será igual que hasta ahora pero que no pasa nada, que todo seguirá funcionando igual.

Es cierto que no hay imágenes por internet de cómo quedan las operaciones ahora, siguen siendo como las de hace 20 años y A nos dijo que la suya no ha quedado así, pero si le enseñáis la que he puesto más arriba y le decís que las líneas se desplazan hacia la mitad del glande se podrá hacer una idea.

Si es probable que tu hijo pase por esta intervención espero que estas líneas te tranquilicen y te ayuden a afrontarla de manera más sosegada.

PD: bajarle el prepucio cada día al niño no está demostrado que haga mejorar la fimosis y evite la operación, así que deja que se toque él si quiere pero no le fuerces nada, no vale la pena.


No hay comentarios:

Publicar un comentario